domingo, 23 de marzo de 2008

Good Friday

En Estados Unidos no existe la Semana Santa. Lo más parecido es el denominado Good Friday (vamos, el viernes santo de toda la vida), aunque aquí no tiene por qué ser fiesta. Por suerte para mí, mi compañía sí que lo considera festivo (o bueno, la parte de la compañía en la que estoy yo... porque los de Rocket Mobile al parecer sí que trabajaron el viernes) así que, a pesar de no poder contar con una Semana Santa como está mandado, al menos pudimos disfrutar de un día de descanso.

O bueno... no tan descanso al fin y al cabo. Después de salir un rato el jueves por la noche (!nos atrevimos a cenar en un restaurante español de San José y todo! Y nos gustó bastante, por cierto) el viernes nos metimos en el coche para acercarnos a la costa. Primer destino: Santa Cruz.

Tardamos aproximadamente una hora en llegar. Santa Cruz está situada en la bahía de Monterrey y es conocida por su ambiente alternativo y sus inclinaciones políticas liberales. Al parecer, es un sitio donde hay tan buen rollito que, a pesar de los vagabundos que hay por toda la ciudad, la armonía reina en la ciudad. O eso dicen... poco tiempo tuvimos de comprobarlo ya que después de darnos un paseo por la playa, dar una vuelta por el parque de atracciones que hay pegadito a la misma y coger el coche para ver la calle principal, poco más teníamos que hacer allí. No hacía frío, pero no era realmente un día de playa y, además, se hacía tarde y queríamos ver Monterrey, la cara opuesta de Santa Cruz.

Mucho más suntuosa y cuidada que la primera, la ciudad de Monterrey, a una hora más o menos en coche de Santa Cruz, se presenta plagada de casitas en las que todo el mundo querría vivir. En estas pequeñas mansiones se alojaron en su época muchos pintores y escritores famosos, como Robert Louis Stevenson (si no sabéis quién es... mirad en Google :P). Después de una corta una parada en el Old Fisherman's Wharf para hacer fotos a las embarcaciones que allí se encontraban, nos fuimos a la cara opuesta de la ciudad, ya fuera de la bahía, a ver las playas. Sin embargo, sólo pudimos ver una playa de camino ya que cuando llegamos a donde queríamos ir descubrimos (para nuestro asombro) que había que pagar para entrar (!había un auténtico guarda forestal en la puerta!) y como ya era muy tarde decidimos coger la carretera de vuelta a casa y dejar esa especie de parque para otra ocasión.

El sábado santo (useasé, ayer) lo pasamos en San Francisco. Bueno... pasamos la tarde en San Francisco (que aquí se lo toman todo con mucha calma). Según llegamos (ya a las cuatro de la tarde) nos fuimos a comer a un restaurante de Chinatown en el que, como todo buen restaurante chino, pagamos poco y comimos mucho. A media tarde ya (y ya empezaba a ponerse el sol, que aquí anochece muy pronto), nos cogimos un tranvía (yujuuuuuuu!) para ir al puerto, al que llegamos cuando ya se estaba poniendo el sol. Llenos como estábamos de comida china, no pudimos hacer hueco para un Clam Chowder tan típico de aquí (aunque ya caerá). El invento en cuestión consiste en una hogacita de pan rellena de una especie de sopa de almejas... Ya os contaré con más detalle cuando la pruebe.

A la vuelta subimos Lombard Street (una calle con una pendiente imposible) para ver las curvas tan famosas y típicas de esta calle, situadas (como no podría ser de otra forma) en lo alto del todo. La pena es que cuando llegamos ya era de noche y al no estar demasiado iluminada, poco se podía ver, quitando los faros de los coches que la recorrían.

Poco más se podía hacer por ahí, así que tomamos el tranvía de vuelta al centro de la ciudad y nos cogimos el tren hasta una de las supuestas zonas de marcha de la ciudad (16th Street Mission)... !y terminamos en Valencia! Es increíble la cantidad de nombres en español que te puedes encontrar en esta zona...

3 comentarios:

Hairanakh dijo...

¿Sigue haciendo frío?

¡Qué pena!

Unknown dijo...

Por fin me he puesto al día...

No te veo dando saltos con el coche a toda leche por la famosa calle de la cuesta y el tranvía... ¡pero me encantaría poder hacerlo! ¡pagaría por ello!

Por cierto, si tienes una foto de la casa de R.L.Stevenson... La quiero. Ya.

Ron, ron, ron, la botella de ron...

Tengo que ver cuándo es el día de hablar como un pirata, que no sé si se celebra cuando nació el pavo este o su John Silver... ains que cabeza...

Bueno, te iba a decir que te cuidaras... pero ya veo que no hace falta que te lo diga nadie! jajajaja

Ciao bella!

Unknown dijo...

Hola guapa!

Qué chulo tu coche, yo creo que has elegido bien. Ten cuidadito con él.

El otro día me acordé de ti pq salía en la tele un parque natural de secuoias de California, increíble!

Besos y sigue disfrutando.

Lidia