El viernes pasado me cogí el autobús rumbo a LA, donde había quedado con Roberto. Salía a las 11pm, pero a la 10pm ya estaba allí, haciendo cola para poder pillar un sitio al lado de la ventana y poder descansar un poco.
El viaje fue tranquilo y lo pasé durmiendo la mayor parte del tiempo. Llegué a Los Ángeles a las 5.55am del sábado y cogí un autobús a Downtown que me salió gratis porque la caja estaba estropeada. El caso es que después de explicar que quería ir a Downtown al señor autobusero (un negro muy simpático que iba contando con detalle cada parada) y aclarar que lo que quería era ver algo por ahí, como el City Hall (por poner un ejemplo ya que cuando dije Downtown me decía que a dónde del Downtown), conseguí enterarme de que me tenía que bajar en Broadway con la 7th.
A esa hora las calles estaban desiertas, con excepción de los vagabundos que viven en ellas, así que la primera impresión que me llevé de la ciudad fue un poco desoladora. Después de ubicarme un poco con la guía que Pablo me regaló (!para que veas que le saco partido!), bajé toda la calle Broadway, viendo lo que había en ella, hasta que llegué a un punto en el que había un edificio a la izquierda que me llamó la atención por ser muy parecido al Guggenheim de Bilbao y que resultó ser el Walt Disney Concert Hall. Ya de paso, vi la zona financiera de la ciudad y posteriormente me bajé hasta el Civic Center, intenté ver Union Station y me volví hacia el barrio financiero otra vez donde cogí el metro para ir a Hollywood antes de encontrarme con Rober.
He de decir que la salida al Hollywood Walk of Fame me decepcionó también en la primera impresión. Me bajé en una estación que no era la más adecuada y tuve que bajarme andando toda la calle en compañía de un italiano llamado Stephano (o algo así) que buscaba una tienda abierta para comprar un cinturón (increíble pero cierto, a las 9.30 de la mañana no había tiendas abiertas en Hollywood).
Después de andar un poco llegamos al Kodak Theatre (donde se hace la gala de los Óscar) y al teatro chino (donde están todas las manos y pies de los famosos en la entrada). Deprisa y corriendo (Rober me esperaba a las diez en los estudios Universal) tomé un par de fotos de estos teatros y de las famosas letras de Hollywood y cogí de nuevo el metro (tras una tediosa búsqueda de la parada en la que fui a preguntar, como no podía ser de otra forma, a un matrimonio español) para ir a Universal City, donde por fin me reuní con Rober.
Efectos especiales, decorados de cine, simuladores, espectáculos... los Estudios Universal me gustaron de verdad. Vimos la parte de los estudios que se quemó en el fuego hace poco, los decorados de Mujeres desesperadas, El Grinch, Jurasic Park... montamos en el Ride de Los Simpsons (!Bienvenidos a Krustyland!), experimentamos la cuarta dimensión, espectáculos de efectos especiales con fuego... Por la noche, después de que nos cerraran todas las tiendas y espectáculos, nos quedamos en la Universal City para cenar y nos fuimos al hotel a descansar, que estábamos destrozados.
El domingo no fue más calmado... Nos levantamos temprano y fuimos a Union Station y a el Pueblo de Los Ángeles (donde al parecer empezó la ciudad), para terminar dando vueltas por Chinatown. Después cogimos el metro para ir a Hollywood, donde nos dió tiempo a hacernos un par de fotos más antes de comernos una hamburguesa.
Lamentablemente, mi aventura en Los Ángeles no pudo durar más, puesto que me tenía que coger el autobús a las 3pm para volver a San José.
A las 10pm llegué a San José, muy cansada pero muy contenta de haber ido a Los Ángeles... la verdad es que estuvo guay, ¿verdad, Rober? ;).
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2 comentarios:
Ni que lo digas. Estuvo genial. Un finde digno de recordar :D
Como ya has contado toda la historia, me parece que en mi blog voy a poner sólo fotitos, que estoy vago. (Spam: http://rcuerdo.blogspot.com/) :P
Nos vemos en la próxima aventura ;)
Más que una entrada de un blog personal parece un registro de bitácora ("Llegué a Los Ángeles a las 5.55am")!!! XDDDD
Ahora que he podido ver las fotacos con más calma... pues más envidia me has dado... Genial!
Por cierto, eso de "experimentar la cuarta dimensión" lo hacemos todos todo el rato, ¿no? ¡¡Piensa, McFly, piensa!!
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Bueno, los flatlanders quizás la considerarían la tercera, o no. Pero como me ponga a darle vueltas al asunto no acabo...
1 saludo!
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